Nutrición y alimentos
La dieta mediterránea (verdura, fruta, legumbres, cereales integrales, frutos secos, pescado y aceite de oliva virgen extra como grasa principal, con poca carne roja y procesada, poca bollería y pocos azúcares) mejora el perfil de lípidos y, sobre todo, reduce los infartos, ictus y muertes cardiovasculares. En personas de 55 a 80 años con alto , añadirle aceite de oliva virgen extra (en el ensayo se entregaba 1 litro a la semana) o 30 g diarios de frutos secos bajó los eventos cardiovasculares mayores un 31 % y un 28 %, respectivamente, frente a una dieta baja en grasa, en unos 5 años, y en 3 meses mejoró el cociente colesterol total/.
Fuente: American College of Cardiology (ACC) y American Heart Association (AHA) (Arnett DK y cols.). Circulation 2019;140(11):e596–e646; European Society of Cardiology (ESC) y European Atherosclerosis Society (EAS). European Heart Journal 2020;41(1):111–188 (traducción oficial: Rev Esp Cardiol 2020;73(5):403.e1–403.e70); American College of Cardiology / American Heart Association Joint Committee on Clinical Practice Guidelines. J Am Coll Cardiol 2026;87(19):2624–2757 (publicada también en Circulation, doi 10.1161/CIR.0000000000001423); Estruch R y cols. (PREDIMED). Annals of Internal Medicine 2006;145(1):1–11 (resumen en PubMed, PMID 16818923); Estruch R y cols. (PREDIMED). New England Journal of Medicine 2018;378(25):e34 (resumen en PubMed, PMID 29897866). Registro ISRCTN35739639
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2019 ACC/AHA Guideline on the Primary Prevention of Cardiovascular Disease
La guía de prevención primaria de 2019 sitúa este patrón como base de la alimentación para reducir el riesgo cardiovascular.
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2019 ESC/EAS Guidelines for the management of dyslipidaemias: lipid modification to reduce cardiovascular risk
La ESC/EAS señala que las dietas mediterránea y DASH son los patrones más estudiados, que ambos reducen factores de riesgo cardiovascular y que la principal diferencia de la mediterránea es el aceite de oliva virgen extra; cita la reducción de alrededor del 30 % de eventos cardiovasculares mayores del ensayo PREDIMED.
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2026 ACC/AHA/AACVPR/ABC/ACPM/ADA/AGS/APhA/ASPC/NLA/PCNA Guideline on the Management of Dyslipidemia
La guía de 2026 recomienda este patrón para adultos y niños con o sin enfermedad cardiovascular; no nombra un patrón concreto en la recomendación, pero sus rasgos coinciden con la dieta mediterránea.
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Effects of a Mediterranean-style diet on cardiovascular risk factors: a randomized trial
En 772 participantes de PREDIMED a los 3 meses, frente a la dieta baja en grasa, el cociente colesterol total/HDL bajó 0,38 con la dieta mediterránea con aceite de oliva virgen y 0,26 con la de frutos secos; también bajaron la glucosa y la tensión sistólica (−5,9 y −7,1 mmHg).
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Primary Prevention of Cardiovascular Disease with a Mediterranean Diet Supplemented with Extra-Virgin Olive Oil or Nuts
7.447 personas de 55 a 80 años (57 % mujeres) con alto riesgo cardiovascular y sin enfermedad cardiovascular, asignadas a dieta mediterránea con aceite de oliva virgen extra, dieta mediterránea con frutos secos o dieta control baja en grasa. En una mediana de 4,8 años hubo eventos cardiovasculares mayores (infarto, ictus o muerte cardiovascular) en el 3,8 %, el 3,4 % y el 4,4 %, respectivamente: HR 0,69 (IC 95 % 0,53–0,91) con aceite y 0,72 (IC 95 % 0,54–0,95) con frutos secos.
La dieta portfolio es una dieta de base vegetal que junta varios alimentos que bajan el colesterol: frutos secos, proteína vegetal (soja, legumbres), fibra viscosa (avena, cebada, legumbres, psyllium) y alimentos enriquecidos con . Añadida a una dieta ya baja en grasa saturada, bajó el alrededor de un 17 % (unos 28 mg/dl) y también el , la apoB, los , la tensión y la proteína C reactiva, sin cambiar el HDL ni el peso.
Fuente: Progress in Cardiovascular Diseases (Chiavaroli L y cols.) 2018;61(1):43–53 (resumen en PubMed, PMID 29807048)
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Portfolio Dietary Pattern and Cardiovascular Disease: A Systematic Review and Meta-analysis of Controlled Trials
7 comparaciones de ensayos controlados de 3 semanas o más (439 participantes con hiperlipidemia), con la dieta portfolio sobre una dieta baja en grasa saturada (NCEP Step II): el LDL bajó un 17 % aproximadamente (diferencia media −0,73 mmol/l; IC 95 % −0,89 a −0,56), además del colesterol no HDL, la apoB, el colesterol total, los triglicéridos, la tensión arterial, la proteína C reactiva y el riesgo coronario estimado a 10 años. Sin efecto en HDL ni en peso.
Las grasas trans industriales (de aceites parcialmente hidrogenados: algunas margarinas duras, bollería industrial, frituras y aperitivos procesados) suben el y bajan el . Evitarlas mejora ambos un 5–10 % y reduce el . En Estados Unidos ya no se pueden añadir a los alimentos desde 2018–2021, pero conviene revisar la etiqueta ("grasa parcialmente hidrogenada") en productos importados o antiguos.
Fuente: American College of Cardiology (ACC) y American Heart Association (AHA) (Arnett DK y cols.). Circulation 2019;140(11):e596–e646; European Society of Cardiology (ESC) y European Atherosclerosis Society (EAS). European Heart Journal 2020;41(1):111–188 (traducción oficial: Rev Esp Cardiol 2020;73(5):403.e1–403.e70); American College of Cardiology / American Heart Association Joint Committee on Clinical Practice Guidelines. J Am Coll Cardiol 2026;87(19):2624–2757 (publicada también en Circulation, doi 10.1161/CIR.0000000000001423); EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (NDA). EFSA Journal 2010;8(3):1461; U.S. Food and Drug Administration (FDA)
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2019 ACC/AHA Guideline on the Primary Prevention of Cardiovascular Disease
La guía clasifica el consumo de grasas trans como perjudicial.
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2019 ESC/EAS Guidelines for the management of dyslipidaemias: lipid modification to reduce cardiovascular risk
Según la ESC/EAS, alrededor del 80 % de la grasa trans ingerida procede de la hidrogenación parcial de aceites vegetales, y su consumo ha bajado mucho en los últimos 10–15 años.
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2026 ACC/AHA/AACVPR/ABC/ACPM/ADA/AGS/APhA/ASPC/NLA/PCNA Guideline on the Management of Dyslipidemia
La guía de 2026 incluye la eliminación de la grasa trans en su recomendación dietética principal para el LDL.
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Scientific Opinion on Dietary Reference Values for fats, including saturated fatty acids, polyunsaturated fatty acids, monounsaturated fatty acids, trans fatty acids, and cholesterol
La EFSA aconseja que la ingesta de ácidos grasos trans sea lo más baja posible dentro de una dieta nutricionalmente adecuada.
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Trans Fat (determinación de que los aceites parcialmente hidrogenados no son GRAS)
En 2015 la FDA determinó que los aceites parcialmente hidrogenados, principal fuente de grasa trans artificial, ya no se consideran seguros (GRAS); desde el 18 de junio de 2018 no se pueden añadir a la mayoría de los alimentos, con fecha final de cumplimiento el 1 de enero de 2021. La FDA indica que la grasa trans sube el LDL y que retirarla está evitando miles de infartos y muertes al año.
La fibra soluble y viscosa (avena y salvado de avena, cebada, legumbres, manzana, cítricos, zanahoria) atrapa parte del colesterol y de los ácidos biliares en el intestino y baja el sin cambiar el HDL ni los triglicéridos. Cada gramo diario de fibra soluble baja el LDL unos 2 mg/dl; 3 g diarios de fibra soluble de avena (unas 3 raciones de 28 g de copos) lo bajan unos 5 mg/dl, y unos 3,5 g diarios de betaglucano de avena, unos 7 mg/dl. Añadir 5–10 g de fibra soluble al día puede reducir el LDL un 3–5 %; la ESC/EAS aconseja 25–40 g de fibra total diaria, de ellos 7–13 g soluble. Como referencia, los copos de avena crudos tienen 10,1 g de fibra por 100 g.
Fuente: European Society of Cardiology (ESC) y European Atherosclerosis Society (EAS). European Heart Journal 2020;41(1):111–188 (traducción oficial: Rev Esp Cardiol 2020;73(5):403.e1–403.e70); American College of Cardiology / American Heart Association Joint Committee on Clinical Practice Guidelines. J Am Coll Cardiol 2026;87(19):2624–2757 (publicada también en Circulation, doi 10.1161/CIR.0000000000001423); American Journal of Clinical Nutrition (Brown L, Rosner B, Willett WW, Sacks FM) 1999;69(1):30–42 (resumen en PubMed, PMID 9925120); U.S. Department of Agriculture, Agricultural Research Service; EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (NDA). EFSA Journal 2011;9(12):2470; EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (NDA). EFSA Journal 2010;8(12):1885; British Journal of Nutrition (Ho HV y cols.) 2016;116(8):1369–1382 (resumen en PubMed, PMID 27724985); NIH National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI). NIH Publication No. 24-HL-5235
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2019 ESC/EAS Guidelines for the management of dyslipidaemias: lipid modification to reduce cardiovascular risk
La ESC/EAS indica que el betaglucano de avena y cebada baja de forma constante el colesterol total y el LDL; la dosis necesaria para una bajada del LDL del 3–5 % va de 3 a 10 g diarios según el tipo de fibra.
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2026 ACC/AHA/AACVPR/ABC/ACPM/ADA/AGS/APhA/ASPC/NLA/PCNA Guideline on the Management of Dyslipidemia
La fibra forma parte explícita de la recomendación dietética principal de la guía para el LDL.
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Cholesterol-lowering effects of dietary fiber: a meta-analysis
Metaanálisis de 67 ensayos controlados: con 2 a 10 g diarios de fibra soluble, cada gramo bajó el colesterol total 0,045 mmol/l y el LDL 0,057 mmol/l (unos 2,2 mg/dl), con efectos parecidos para avena, psyllium y pectina; sin efecto sobre triglicéridos ni HDL. Los autores calculan que 3 g de fibra soluble de avena (3 raciones de 28 g de copos) bajan el colesterol total y el LDL unos 0,13 mmol/l, un efecto pequeño dentro de lo que se puede comer en la práctica.
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FoodData Central (SR Legacy)
Copos de avena (regular o rápidos, sin enriquecer), crudos: 10,1 g de fibra total, 13,2 g de proteína y 1,1 g de grasa saturada por 100 g, sin colesterol.
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Scientific Opinion on the substantiation of a health claim related to barley beta-glucans and lowering of blood cholesterol and reduced risk of (coronary) heart disease pursuant to Article 14 of Regulation (EC) No 1924/2006
La EFSA también considera establecida la relación causa-efecto entre los betaglucanos de cebada y la bajada del colesterol total y LDL, con al menos 3 g diarios, en personas con colesterol normal o alto.
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Scientific Opinion on the substantiation of a health claim related to oat beta glucan and lowering blood cholesterol and reduced risk of (coronary) heart disease pursuant to Article 14 of Regulation (EC) No 1924/2006
La EFSA concluye que existe relación causa-efecto entre el consumo de betaglucano de avena y la bajada del LDL, a partir de 3 metaanálisis y 19 ensayos; para alegarlo, los alimentos deben aportar al menos 3 g de betaglucano de avena al día, una cantidad que se puede tomar dentro de una dieta equilibrada. La población diana son adultos que quieren bajar el colesterol.
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The effect of oat β-glucan on LDL-cholesterol, non-HDL-cholesterol and apoB for CVD risk reduction: a systematic review and meta-analysis of randomised-controlled trials
58 ensayos aleatorizados (3.974 participantes) de 3 semanas o más: una dosis mediana de 3,5 g diarios de betaglucano de avena bajó el LDL 0,19 mmol/l (IC 95 % −0,23 a −0,14), el colesterol no HDL 0,20 mmol/l y la apoB 0,03 g/l frente al control, con heterogeneidad alta sin explicar.
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Your Guide to Lowering Your Cholesterol with TLC (Therapeutic Lifestyle Changes)
Añadir 5–10 g diarios de fibra soluble puede bajar el LDL un 3–5 %. Cuatro raciones de legumbres cocidas (dos tazas) aportan unos 25 g de fibra total; la fibra conviene aumentarla poco a poco.
Reducir el azúcar añadido, los refrescos, zumos y bollería, y los cereales refinados baja sobre todo los . Tomar más azúcar subió en ensayos los triglicéridos unos 0,11 mmol/l (unos 10 mg/dl), el colesterol total 0,16 mmol/l y el 0,12 mmol/l, con independencia del peso. Tomar fructosa en cantidades altas (15–20 % de las calorías) puede subir los triglicéridos un 30–40 %. La ESC/EAS aconseja que el azúcar añadido no pase del 10 % de las calorías, y menos aún si los triglicéridos están altos o hay que perder peso.
Fuente: European Society of Cardiology (ESC) y European Atherosclerosis Society (EAS). European Heart Journal 2020;41(1):111–188 (traducción oficial: Rev Esp Cardiol 2020;73(5):403.e1–403.e70); American College of Cardiology / American Heart Association Joint Committee on Clinical Practice Guidelines. J Am Coll Cardiol 2026;87(19):2624–2757 (publicada también en Circulation, doi 10.1161/CIR.0000000000001423); American Journal of Clinical Nutrition (Te Morenga LA y cols.) 2014;100(1):65–79 (resumen en PubMed, PMID 24808490); EFSA Panel on Nutrition, Novel Foods and Food Allergens (NDA); NIH National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI). NIH Publication No. 24-HL-5235
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2019 ESC/EAS Guidelines for the management of dyslipidaemias: lipid modification to reduce cardiovascular risk
Un consumo habitual de fructosa del 15–20 % de la energía puede subir los triglicéridos un 30–40 %; el efecto perjudicial de los hidratos se debe sobre todo a los refinados y es mucho menor con alimentos ricos en fibra.
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2026 ACC/AHA/AACVPR/ABC/ACPM/ADA/AGS/APhA/ASPC/NLA/PCNA Guideline on the Management of Dyslipidemia
Con triglicéridos de 500 mg/dl o más el objetivo añadido de la dieta es reducir el riesgo de pancreatitis.
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Dietary sugars and cardiometabolic risk: systematic review and meta-analyses of randomized controlled trials of the effects on blood pressure and lipids
37 ensayos aleatorizados con lípidos (duración mínima 2 semanas): tomar más azúcar frente a menos subió los triglicéridos 0,11 mmol/l (IC 95 % 0,07–0,15), el colesterol total 0,16 mmol/l, el LDL 0,12 mmol/l y el HDL 0,02 mmol/l; el efecto fue más claro cuando el peso no cambió, por lo que no depende del aumento de peso.
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Tolerable upper intake level for dietary sugars
Con ensayos aleatorizados sobre marcadores intermedios, la EFSA ve con certeza moderada una relación causal entre azúcares añadidos o libres y la dislipemia, y concluye que la ingesta de azúcares añadidos y libres debe ser lo más baja posible dentro de una dieta adecuada.
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Your Guide to Lowering Your Cholesterol with TLC (Therapeutic Lifestyle Changes)
Para bajar los triglicéridos, el NHLBI aconseja mantener un peso saludable, hacer actividad física, no fumar, limitar el alcohol y limitar los azúcares y las bebidas azucaradas; una dieta muy rica en hidratos (60 % de las calorías o más) puede subirlos.
Cambiar la grasa saturada (mantequilla, nata, quesos curados, embutidos, carnes grasas, bollería, aceites de coco y palma) por grasas insaturadas (aceite de oliva y otros aceites vegetales líquidos, frutos secos, semillas, pescado) baja el . Bajar la grasa saturada a menos del 7 % de las calorías puede reducir el LDL un 8–10 %, y mantener la reducción al menos 2 años disminuye un 17 % los eventos cardiovasculares. Como referencia, 100 g de mantequilla llevan 51 g de grasa saturada y 100 g de aceite de oliva, 14 g (con 73 g de grasa monoinsaturada).
Fuente: American College of Cardiology (ACC) y American Heart Association (AHA) (Arnett DK y cols.). Circulation 2019;140(11):e596–e646; European Society of Cardiology (ESC) y European Atherosclerosis Society (EAS). European Heart Journal 2020;41(1):111–188 (traducción oficial: Rev Esp Cardiol 2020;73(5):403.e1–403.e70); American College of Cardiology / American Heart Association Joint Committee on Clinical Practice Guidelines. J Am Coll Cardiol 2026;87(19):2624–2757 (publicada también en Circulation, doi 10.1161/CIR.0000000000001423); U.S. Department of Agriculture, Agricultural Research Service; Cochrane Database of Systematic Reviews (Hooper L y cols.) 2020;8:CD011737 (resumen en PubMed, PMID 32827219); EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (NDA). EFSA Journal 2010;8(3):1461; NIH National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI). NIH Publication No. 24-HL-5235
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2019 ACC/AHA Guideline on the Primary Prevention of Cardiovascular Disease
En la guía de prevención primaria de 2019 la recomendación tenía fuerza moderada.
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2019 ESC/EAS Guidelines for the management of dyslipidaemias: lipid modification to reduce cardiovascular risk
La ESC/EAS añade que comer más del 35–40 % de las calorías como grasa suele ir unido a más grasa saturada y más calorías, y que una dieta muy pobre en grasa puede bajar el HDL.
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2026 ACC/AHA/AACVPR/ABC/ACPM/ADA/AGS/APhA/ASPC/NLA/PCNA Guideline on the Management of Dyslipidemia
La guía de dislipidemia de 2026 sitúa el cambio de tipo de grasa dentro de su recomendación dietética principal para los trastornos del LDL.
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FoodData Central (SR Legacy)
Por 100 g: mantequilla con sal, 51,4 g de grasa saturada, 3,3 g de grasa trans (natural) y 215 mg de colesterol; aceite de oliva, 13,8 g de grasa saturada, 73,0 g de monoinsaturada y 10,5 g de poliinsaturada.
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Reduction in saturated fat intake for cardiovascular disease
15 ensayos aleatorizados (56.675 participantes) de al menos 24 meses: reducir la grasa saturada bajó un 17 % los eventos cardiovasculares combinados (RR 0,83; IC 95 % 0,70–0,98; 12 ensayos), y más cuanto más bajaba el colesterol. Hubo que tratar a 56 personas unos 4 años en prevención primaria (53 en secundaria) para evitar un evento. Sin efecto claro sobre la mortalidad total (RR 0,96) ni cardiovascular (RR 0,95). Bajaron algo el colesterol total, el LDL y el peso, sin cambios en HDL ni triglicéridos y sin efectos perjudiciales. Sustituir por poliinsaturada o por hidratos parecen estrategias útiles; con monoinsaturada los datos eran escasos.
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Scientific Opinion on Dietary Reference Values for fats, including saturated fatty acids, polyunsaturated fatty acids, monounsaturated fatty acids, trans fatty acids, and cholesterol
La EFSA propone que la ingesta de grasa saturada y de grasa trans sea lo más baja posible dentro de una dieta adecuada, y una ingesta de grasa total entre el 20 % y el 35 % de la energía.
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Your Guide to Lowering Your Cholesterol with TLC (Therapeutic Lifestyle Changes)
Bajar la grasa saturada por debajo del 7 % de las calorías puede reducir el LDL un 8–10 %; en una dieta de 2.000 kcal equivale a comer unos 16 g menos de grasa saturada al día. El NHLBI señala la grasa saturada como el componente de la dieta que más sube el LDL.
Usar aceite de oliva virgen extra como grasa principal, en lugar de mantequilla, manteca o aceites de coco y palma, ayuda a bajar el por la sustitución de grasa saturada por monoinsaturada. Dentro de una dieta mediterránea, mejoró el cociente colesterol total/ a los 3 meses y redujo un 31 % los eventos cardiovasculares en unos 5 años en personas con alto riesgo. El aceite de oliva tiene un 73 % de grasa monoinsaturada y un 14 % de saturada; aporta 884 kcal por 100 g.
Fuente: European Society of Cardiology (ESC) y European Atherosclerosis Society (EAS). European Heart Journal 2020;41(1):111–188 (traducción oficial: Rev Esp Cardiol 2020;73(5):403.e1–403.e70); Estruch R y cols. (PREDIMED). Annals of Internal Medicine 2006;145(1):1–11 (resumen en PubMed, PMID 16818923); U.S. Department of Agriculture, Agricultural Research Service; Estruch R y cols. (PREDIMED). New England Journal of Medicine 2018;378(25):e34 (resumen en PubMed, PMID 29897866). Registro ISRCTN35739639
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2019 ESC/EAS Guidelines for the management of dyslipidaemias: lipid modification to reduce cardiovascular risk
La ESC/EAS destaca el aceite de oliva virgen extra como el rasgo que distingue a la dieta mediterránea y lo sitúa, junto a otros aceites vegetales no tropicales, entre las grasas para uso moderado preferibles a la mantequilla, la manteca y los aceites de palma y coco.
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Effects of a Mediterranean-style diet on cardiovascular risk factors: a randomized trial
Con educación nutricional y aceite de oliva virgen gratuito (1 litro a la semana), a los 3 meses el cociente colesterol total/HDL bajó 0,38 frente a la dieta baja en grasa, y la proteína C reactiva bajó 0,54 mg/l.
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FoodData Central (SR Legacy)
Aceite de oliva: 884 kcal, 73,0 g de grasa monoinsaturada, 10,5 g de poliinsaturada y 13,8 g de saturada por 100 g.
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Primary Prevention of Cardiovascular Disease with a Mediterranean Diet Supplemented with Extra-Virgin Olive Oil or Nuts
La dieta mediterránea con aceite de oliva virgen extra redujo los eventos cardiovasculares mayores frente a la dieta baja en grasa (3,8 % frente a 4,4 %; HR 0,69; IC 95 % 0,53–0,91) en una mediana de 4,8 años.
La (rica en fruta, verdura y lácteos desnatados, con poca grasa saturada, grasa total y colesterol) bajó en 8 semanas el colesterol total unos 14 mg/dl y el unos 11 mg/dl, sin cambiar el peso; los no cambiaron y el bajó unos 4 mg/dl. La bajada del LDL fue mayor en hombres. Además baja la .
Fuente: European Society of Cardiology (ESC) y European Atherosclerosis Society (EAS). European Heart Journal 2020;41(1):111–188 (traducción oficial: Rev Esp Cardiol 2020;73(5):403.e1–403.e70); NIH National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI); American Journal of Clinical Nutrition (Obarzanek E y cols., DASH Research Group) 2001;74(1):80–89 (resumen en PubMed, PMID 11451721)
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2019 ESC/EAS Guidelines for the management of dyslipidaemias: lipid modification to reduce cardiovascular risk
La ESC/EAS considera la DASH, junto a la mediterránea, uno de los patrones más estudiados y eficaces para reducir los factores de riesgo cardiovascular, sobre todo la tensión arterial.
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DASH Eating Plan
El NHLBI describe la DASH como un plan de alimentación con verdura, fruta, cereales integrales, lácteos desnatados, pescado, aves, legumbres, frutos secos y aceites vegetales, que limita los alimentos ricos en grasa saturada (carnes grasas, lácteos enteros, aceites tropicales), los dulces, las bebidas azucaradas y la sal. La página solo atribuye al plan efectos sobre la tensión arterial; el efecto sobre los lípidos procede del ensayo DASH.
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Effects on blood lipids of a blood pressure-lowering diet: the Dietary Approaches to Stop Hypertension (DASH) Trial
436 participantes del ensayo DASH (edad media 44,6 años; colesterol total ≤ 260 mg/dl) recibieron 8 semanas de dieta control, dieta rica en fruta y verdura o dieta DASH, con el peso estable. Frente a la control, la DASH bajó el colesterol total 13,7 mg/dl (0,35 mmol/l), el LDL 10,7 mg/dl (0,28 mmol/l) y el HDL 3,7 mg/dl (0,09 mmol/l), sin efecto significativo en los triglicéridos; la bajada de colesterol total y LDL fue mayor en hombres. La dieta solo rica en fruta y verdura apenas cambió los lípidos.
Tomar un puñado diario de frutos secos naturales sin sal (unos 28–30 g de nueces, almendras, avellanas, pistachos, anacardos...) baja el unos 5 mg/dl, la apoB unos 4 mg/dl y los unos 2 mg/dl; el efecto es mayor con 60 g o más al día, sin diferencias claras entre tipos. Son muy calóricos (100 g de nueces aportan 654 kcal), así que conviene que sustituyan a otros alimentos y no se sumen.
Fuente: American College of Cardiology / American Heart Association Joint Committee on Clinical Practice Guidelines. J Am Coll Cardiol 2026;87(19):2624–2757 (publicada también en Circulation, doi 10.1161/CIR.0000000000001423); NIH National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI); American Journal of Clinical Nutrition (Del Gobbo LC y cols.) 2015;102(6):1347–1356 (PMC4658458); U.S. Department of Agriculture, Agricultural Research Service; Estruch R y cols. (PREDIMED). New England Journal of Medicine 2018;378(25):e34 (resumen en PubMed, PMID 29897866). Registro ISRCTN35739639
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2026 ACC/AHA/AACVPR/ABC/ACPM/ADA/AGS/APhA/ASPC/NLA/PCNA Guideline on the Management of Dyslipidemia
Los frutos secos aparecen nombrados dentro del patrón recomendado.
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Blood Cholesterol: Treatment
El NHLBI incluye comer variedad de frutos secos entre los cambios de alimentación para el colesterol alto.
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Effects of tree nuts on blood lipids, apolipoproteins, and blood pressure: systematic review, meta-analysis, and dose-response of 61 controlled intervention trials
61 ensayos controlados (2.582 adultos sin enfermedad cardiovascular), de 3 a 26 semanas: por cada ración diaria de 28,4 g, el colesterol total bajó 4,7 mg/dl, el LDL 4,8 mg/dl (IC 95 % −5,5 a −4,2), la apoB 3,7 mg/dl y los triglicéridos 2,2 mg/dl. La relación dosis-respuesta no fue lineal, con más efecto a partir de 60 g diarios; no hubo diferencias por tipo de fruto seco y la bajada de apoB fue mayor en personas con diabetes tipo 2.
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FoodData Central (SR Legacy)
Por 100 g: nueces, 654 kcal, 65,2 g de grasa (47,2 g poliinsaturada y 6,1 g saturada) y 6,7 g de fibra; almendras, 579 kcal, 49,9 g de grasa (31,6 g monoinsaturada y 3,8 g saturada) y 12,5 g de fibra.
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Primary Prevention of Cardiovascular Disease with a Mediterranean Diet Supplemented with Extra-Virgin Olive Oil or Nuts
La dieta mediterránea con frutos secos (30 g diarios de una mezcla) redujo los eventos cardiovasculares mayores frente a la dieta baja en grasa (HR 0,72; IC 95 % 0,54–0,95) en personas con alto riesgo cardiovascular.
Tomar alrededor de una ración diaria de legumbres (unos 130 g cocidos de lentejas, garbanzos, alubias o guisantes) baja el unos 0,17 mmol/l (alrededor de 6–7 mg/dl, un 5 % aproximadamente). Aportan fibra soluble y proteína vegetal y sirven para sustituir carnes grasas. 100 g de lentejas cocidas tienen 7,9 g de fibra.
Fuente: European Society of Cardiology (ESC) y European Atherosclerosis Society (EAS). European Heart Journal 2020;41(1):111–188 (traducción oficial: Rev Esp Cardiol 2020;73(5):403.e1–403.e70); American College of Cardiology / American Heart Association Joint Committee on Clinical Practice Guidelines. J Am Coll Cardiol 2026;87(19):2624–2757 (publicada también en Circulation, doi 10.1161/CIR.0000000000001423); CMAJ (Ha V y cols.) 2014;186(8):E252–E262 (PMC4016088). Registro NCT01594567; U.S. Department of Agriculture, Agricultural Research Service
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2019 ESC/EAS Guidelines for the management of dyslipidaemias: lipid modification to reduce cardiovascular risk
La ESC/EAS sitúa lentejas, alubias, habas, guisantes, garbanzos y soja entre los alimentos preferibles para bajar el LDL y mejorar el perfil de lipoproteínas.
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2026 ACC/AHA/AACVPR/ABC/ACPM/ADA/AGS/APhA/ASPC/NLA/PCNA Guideline on the Management of Dyslipidemia
Las legumbres aparecen nombradas dentro del patrón recomendado.
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Effect of dietary pulse intake on established therapeutic lipid targets for cardiovascular risk reduction: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials
26 ensayos aleatorizados (1.037 participantes) de 3 semanas o más: las dietas con legumbres, a una dosis mediana de 130 g diarios (aproximadamente una ración), bajaron el LDL 0,17 mmol/l (IC 95 % −0,25 a −0,09) frente a dietas de igual energía sin legumbres; no hubo efecto significativo en la apoB ni en el colesterol no HDL.
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FoodData Central (SR Legacy)
Lentejas cocidas sin sal: 7,9 g de fibra por 100 g.
El colesterol de los alimentos (yema de huevo, vísceras, marisco, lácteos enteros) sube el menos que la grasa saturada, y el efecto varía entre personas. Bajarlo a menos de 200 mg al día puede reducir el LDL un 3–5 %, y la ESC/EAS aconseja no pasar de 300 mg diarios si el colesterol está alto. Más que contar miligramos, conviene seguir un patrón mediterráneo o DASH, que ya lleva poco colesterol. Un huevo entero tiene unos 372 mg de colesterol por 100 g (aproximadamente 185 mg en un huevo de 50 g, todo en la yema).
Fuente: American College of Cardiology (ACC) y American Heart Association (AHA) (Arnett DK y cols.). Circulation 2019;140(11):e596–e646; European Society of Cardiology (ESC) y European Atherosclerosis Society (EAS). European Heart Journal 2020;41(1):111–188 (traducción oficial: Rev Esp Cardiol 2020;73(5):403.e1–403.e70); American Heart Association (Carson JAS y cols.). Circulation 2020;141(3):e39–e53 (resumen en PubMed, PMID 31838890); U.S. Department of Agriculture, Agricultural Research Service; EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (NDA). EFSA Journal 2010;8(3):1461; NIH National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI). NIH Publication No. 24-HL-5235
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2019 ACC/AHA Guideline on the Primary Prevention of Cardiovascular Disease
La guía de prevención primaria agrupa en esta recomendación el colesterol y la sal de la dieta.
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2019 ESC/EAS Guidelines for the management of dyslipidaemias: lipid modification to reduce cardiovascular risk
La ESC/EAS sitúa los huevos entre los alimentos de consumo moderado.
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Dietary Cholesterol and Cardiovascular Risk: A Science Advisory From the American Heart Association
La AHA concluye que los estudios observacionales en varios países no muestran en general una asociación significativa entre el colesterol de la dieta y la enfermedad cardiovascular; los metaanálisis de intervención difieren, aunque la mayoría asocia ingestas superiores a las habituales con más colesterol total o LDL. Recomienda centrarse en patrones saludables (mediterráneo, DASH), que ya llevan relativamente poco colesterol, en vez de fijar una cifra.
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FoodData Central (SR Legacy)
Huevo entero crudo: 372 mg de colesterol, 3,1 g de grasa saturada y 12,6 g de proteína por 100 g.
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Scientific Opinion on Dietary Reference Values for fats, including saturated fatty acids, polyunsaturated fatty acids, monounsaturated fatty acids, trans fatty acids, and cholesterol
La EFSA decidió no proponer un valor de referencia para el colesterol de la dieta, aparte de limitar la grasa saturada.
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Your Guide to Lowering Your Cholesterol with TLC (Therapeutic Lifestyle Changes)
Bajar el colesterol de la dieta a menos de 200 mg diarios puede reducir el LDL un 3–5 %. El colesterol de la dieta solo está en alimentos de origen animal (vísceras, gambas, yema de huevo, lácteos enteros); la clara no tiene colesterol.
Comer pescado azul (salmón, sardina, caballa, atún, boquerón) unas dos veces por semana se asocia a menos muertes cardiovasculares e ictus y es una buena forma de sustituir carnes ricas en grasa saturada. Con las cantidades de una dieta normal apenas cambia el o los ; las bajadas de triglicéridos de alrededor del 30 % requieren 2–3 g diarios de omega-3 en preparados farmacológicos. Como referencia, 100 g de salmón de piscifactoría cocinado aportan unos 2,1 g de EPA+DHA y 100 g de sardinas en aceite, alrededor de 1 g.
Fuente: American College of Cardiology (ACC) y American Heart Association (AHA) (Arnett DK y cols.). Circulation 2019;140(11):e596–e646; European Society of Cardiology (ESC) y European Atherosclerosis Society (EAS). European Heart Journal 2020;41(1):111–188 (traducción oficial: Rev Esp Cardiol 2020;73(5):403.e1–403.e70); U.S. Department of Agriculture, Agricultural Research Service; NIH National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI). NIH Publication No. 24-HL-5235
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2019 ACC/AHA Guideline on the Primary Prevention of Cardiovascular Disease
El pescado forma parte del patrón recomendado en prevención primaria.
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2019 ESC/EAS Guidelines for the management of dyslipidaemias: lipid modification to reduce cardiovascular risk
Según la ESC/EAS, la evidencia observacional asocia comer pescado al menos dos veces por semana con menos riesgo de muerte cardiovascular e ictus, sin efectos importantes sobre el metabolismo de las lipoproteínas; solo las dosis farmacológicas de omega-3 de cadena larga (2–3 g diarios) bajan los triglicéridos alrededor de un 30 %. La guía sitúa el pescado magro y azul entre los alimentos preferibles.
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FoodData Central (SR Legacy)
Por 100 g: salmón atlántico de piscifactoría cocinado, 0,69 g de EPA y 1,46 g de DHA (2,4 g de grasa saturada, 63 mg de colesterol); sardina atlántica en aceite escurrida, 0,47 g de EPA y 0,51 g de DHA (142 mg de colesterol).
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Your Guide to Lowering Your Cholesterol with TLC (Therapeutic Lifestyle Changes)
El NHLBI considera saludable incluir pescado rico en omega-3 en la dieta, mientras que no está claro que los suplementos de omega-3 aporten el mismo beneficio.
Tomar alimentos de soja (tofu, bebida de soja, edamame, soja en grano) en lugar de proteína animal puede bajar ligeramente el : con unos 25 g diarios de proteína de soja durante unas 6 semanas, la bajada media fue de unos 5 mg/dl (3–4 %). El beneficio parece venir sobre todo de sustituir carne y lácteos grasos, y no todos los organismos lo dan por demostrado. 100 g de tofu firme aportan 17 g de proteína.
Fuente: European Society of Cardiology (ESC) y European Atherosclerosis Society (EAS). European Heart Journal 2020;41(1):111–188 (traducción oficial: Rev Esp Cardiol 2020;73(5):403.e1–403.e70); Journal of Nutrition (Blanco Mejia S y cols.) 2019;149(6):968–981 (PMC6543199). Registro NCT03468127; U.S. Department of Agriculture, Agricultural Research Service; EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (NDA). EFSA Journal 2012;10(2):2555
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2019 ESC/EAS Guidelines for the management of dyslipidaemias: lipid modification to reduce cardiovascular risk
La ESC/EAS recoge que la proteína de soja puede bajar algo el LDL cuando sustituye a proteína animal, pero que esto no se confirmó al tener en cuenta los cambios en otros componentes de la dieta.
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A Meta-Analysis of 46 Studies Identified by the FDA Demonstrates that Soy Protein Decreases Circulating LDL and Total Cholesterol Concentrations in Adults
De los 46 ensayos considerados por la FDA, 43 aportaron datos: una dosis mediana de 25 g diarios de proteína de soja durante una mediana de 6 semanas bajó el LDL 4,76 mg/dl (IC 95 % −6,71 a −2,80) y el colesterol total 6,41 mg/dl frente a proteína no de soja, en adultos con LDL inicial de 110–201 mg/dl; unos tres cuartos de los ensayos mostraron bajada, aunque pocos fueron significativos por separado. Heterogeneidad moderada.
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FoodData Central (SR Legacy)
Por 100 g: tofu firme (con sulfato de calcio), 17,3 g de proteína y 1,3 g de grasa saturada; soja en grano cocida, 18,2 g de proteína y 6,0 g de fibra; ninguno lleva colesterol.
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Scientific Opinion on the substantiation of a health claim related to isolated soy protein and reduction of blood LDL-cholesterol concentrations pursuant to Article 14 of Regulation (EC) No 1924/2006
La EFSA no considera establecida la relación causa-efecto entre la proteína de soja aislada y la bajada del LDL: 4 ensayos mostraron efecto, 14 no y otro fue inconsistente; la mayoría tenía alto riesgo de sesgo y las diferencias no se explicaban por la dosis, el tamaño ni la duración.