Nutrición y alimentos
La dieta mediterránea (verdura, fruta, legumbres, cereales integrales, frutos secos, pescado y aceite de oliva virgen extra como grasa principal, con poca carne roja y procesada, poca bollería y pocos azúcares) mejora el perfil de lípidos y, sobre todo, reduce los infartos, ictus y muertes cardiovasculares. En personas de 55 a 80 años con alto , añadirle aceite de oliva virgen extra (en el ensayo se entregaba 1 litro a la semana) o 30 g diarios de frutos secos bajó los eventos cardiovasculares mayores un 31 % y un 28 %, respectivamente, frente a una dieta baja en grasa, en unos 5 años, y en 3 meses mejoró el cociente colesterol total/.
Fuente: American College of Cardiology (ACC) y American Heart Association (AHA) (Arnett DK y cols.). Circulation 2019;140(11):e596–e646; European Society of Cardiology (ESC) y European Atherosclerosis Society (EAS). European Heart Journal 2020;41(1):111–188 (traducción oficial: Rev Esp Cardiol 2020;73(5):403.e1–403.e70); American College of Cardiology / American Heart Association Joint Committee on Clinical Practice Guidelines. J Am Coll Cardiol 2026;87(19):2624–2757 (publicada también en Circulation, doi 10.1161/CIR.0000000000001423); Estruch R y cols. (PREDIMED). Annals of Internal Medicine 2006;145(1):1–11 (resumen en PubMed, PMID 16818923); Estruch R y cols. (PREDIMED). New England Journal of Medicine 2018;378(25):e34 (resumen en PubMed, PMID 29897866). Registro ISRCTN35739639
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2019 ACC/AHA Guideline on the Primary Prevention of Cardiovascular Disease
La guía de prevención primaria de 2019 sitúa este patrón como base de la alimentación para reducir el riesgo cardiovascular.
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2019 ESC/EAS Guidelines for the management of dyslipidaemias: lipid modification to reduce cardiovascular risk
La ESC/EAS señala que las dietas mediterránea y DASH son los patrones más estudiados, que ambos reducen factores de riesgo cardiovascular y que la principal diferencia de la mediterránea es el aceite de oliva virgen extra; cita la reducción de alrededor del 30 % de eventos cardiovasculares mayores del ensayo PREDIMED.
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2026 ACC/AHA/AACVPR/ABC/ACPM/ADA/AGS/APhA/ASPC/NLA/PCNA Guideline on the Management of Dyslipidemia
La guía de 2026 recomienda este patrón para adultos y niños con o sin enfermedad cardiovascular; no nombra un patrón concreto en la recomendación, pero sus rasgos coinciden con la dieta mediterránea.
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Effects of a Mediterranean-style diet on cardiovascular risk factors: a randomized trial
En 772 participantes de PREDIMED a los 3 meses, frente a la dieta baja en grasa, el cociente colesterol total/HDL bajó 0,38 con la dieta mediterránea con aceite de oliva virgen y 0,26 con la de frutos secos; también bajaron la glucosa y la tensión sistólica (−5,9 y −7,1 mmHg).
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Primary Prevention of Cardiovascular Disease with a Mediterranean Diet Supplemented with Extra-Virgin Olive Oil or Nuts
7.447 personas de 55 a 80 años (57 % mujeres) con alto riesgo cardiovascular y sin enfermedad cardiovascular, asignadas a dieta mediterránea con aceite de oliva virgen extra, dieta mediterránea con frutos secos o dieta control baja en grasa. En una mediana de 4,8 años hubo eventos cardiovasculares mayores (infarto, ictus o muerte cardiovascular) en el 3,8 %, el 3,4 % y el 4,4 %, respectivamente: HR 0,69 (IC 95 % 0,53–0,91) con aceite y 0,72 (IC 95 % 0,54–0,95) con frutos secos.
La dieta portfolio es una dieta de base vegetal que junta varios alimentos que bajan el colesterol: frutos secos, proteína vegetal (soja, legumbres), fibra viscosa (avena, cebada, legumbres, psyllium) y alimentos enriquecidos con . Añadida a una dieta ya baja en grasa saturada, bajó el alrededor de un 17 % (unos 28 mg/dl) y también el , la apoB, los , la tensión y la proteína C reactiva, sin cambiar el HDL ni el peso.
Fuente: Progress in Cardiovascular Diseases (Chiavaroli L y cols.) 2018;61(1):43–53 (resumen en PubMed, PMID 29807048)
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Portfolio Dietary Pattern and Cardiovascular Disease: A Systematic Review and Meta-analysis of Controlled Trials
7 comparaciones de ensayos controlados de 3 semanas o más (439 participantes con hiperlipidemia), con la dieta portfolio sobre una dieta baja en grasa saturada (NCEP Step II): el LDL bajó un 17 % aproximadamente (diferencia media −0,73 mmol/l; IC 95 % −0,89 a −0,56), además del colesterol no HDL, la apoB, el colesterol total, los triglicéridos, la tensión arterial, la proteína C reactiva y el riesgo coronario estimado a 10 años. Sin efecto en HDL ni en peso.
Las grasas trans industriales (de aceites parcialmente hidrogenados: algunas margarinas duras, bollería industrial, frituras y aperitivos procesados) suben el y bajan el . Evitarlas mejora ambos un 5–10 % y reduce el . En Estados Unidos ya no se pueden añadir a los alimentos desde 2018–2021, pero conviene revisar la etiqueta ("grasa parcialmente hidrogenada") en productos importados o antiguos.
Fuente: American College of Cardiology (ACC) y American Heart Association (AHA) (Arnett DK y cols.). Circulation 2019;140(11):e596–e646; European Society of Cardiology (ESC) y European Atherosclerosis Society (EAS). European Heart Journal 2020;41(1):111–188 (traducción oficial: Rev Esp Cardiol 2020;73(5):403.e1–403.e70); American College of Cardiology / American Heart Association Joint Committee on Clinical Practice Guidelines. J Am Coll Cardiol 2026;87(19):2624–2757 (publicada también en Circulation, doi 10.1161/CIR.0000000000001423); EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (NDA). EFSA Journal 2010;8(3):1461; U.S. Food and Drug Administration (FDA)
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2019 ACC/AHA Guideline on the Primary Prevention of Cardiovascular Disease
La guía clasifica el consumo de grasas trans como perjudicial.
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2019 ESC/EAS Guidelines for the management of dyslipidaemias: lipid modification to reduce cardiovascular risk
Según la ESC/EAS, alrededor del 80 % de la grasa trans ingerida procede de la hidrogenación parcial de aceites vegetales, y su consumo ha bajado mucho en los últimos 10–15 años.
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2026 ACC/AHA/AACVPR/ABC/ACPM/ADA/AGS/APhA/ASPC/NLA/PCNA Guideline on the Management of Dyslipidemia
La guía de 2026 incluye la eliminación de la grasa trans en su recomendación dietética principal para el LDL.
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Scientific Opinion on Dietary Reference Values for fats, including saturated fatty acids, polyunsaturated fatty acids, monounsaturated fatty acids, trans fatty acids, and cholesterol
La EFSA aconseja que la ingesta de ácidos grasos trans sea lo más baja posible dentro de una dieta nutricionalmente adecuada.
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Trans Fat (determinación de que los aceites parcialmente hidrogenados no son GRAS)
En 2015 la FDA determinó que los aceites parcialmente hidrogenados, principal fuente de grasa trans artificial, ya no se consideran seguros (GRAS); desde el 18 de junio de 2018 no se pueden añadir a la mayoría de los alimentos, con fecha final de cumplimiento el 1 de enero de 2021. La FDA indica que la grasa trans sube el LDL y que retirarla está evitando miles de infartos y muertes al año.
La fibra soluble y viscosa (avena y salvado de avena, cebada, legumbres, manzana, cítricos, zanahoria) atrapa parte del colesterol y de los ácidos biliares en el intestino y baja el sin cambiar el HDL ni los triglicéridos. Cada gramo diario de fibra soluble baja el LDL unos 2 mg/dl; 3 g diarios de fibra soluble de avena (unas 3 raciones de 28 g de copos) lo bajan unos 5 mg/dl, y unos 3,5 g diarios de betaglucano de avena, unos 7 mg/dl. Añadir 5–10 g de fibra soluble al día puede reducir el LDL un 3–5 %; la ESC/EAS aconseja 25–40 g de fibra total diaria, de ellos 7–13 g soluble. Como referencia, los copos de avena crudos tienen 10,1 g de fibra por 100 g.
Fuente: European Society of Cardiology (ESC) y European Atherosclerosis Society (EAS). European Heart Journal 2020;41(1):111–188 (traducción oficial: Rev Esp Cardiol 2020;73(5):403.e1–403.e70); American College of Cardiology / American Heart Association Joint Committee on Clinical Practice Guidelines. J Am Coll Cardiol 2026;87(19):2624–2757 (publicada también en Circulation, doi 10.1161/CIR.0000000000001423); American Journal of Clinical Nutrition (Brown L, Rosner B, Willett WW, Sacks FM) 1999;69(1):30–42 (resumen en PubMed, PMID 9925120); U.S. Department of Agriculture, Agricultural Research Service; EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (NDA). EFSA Journal 2011;9(12):2470; EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (NDA). EFSA Journal 2010;8(12):1885; British Journal of Nutrition (Ho HV y cols.) 2016;116(8):1369–1382 (resumen en PubMed, PMID 27724985); NIH National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI). NIH Publication No. 24-HL-5235
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2019 ESC/EAS Guidelines for the management of dyslipidaemias: lipid modification to reduce cardiovascular risk
La ESC/EAS indica que el betaglucano de avena y cebada baja de forma constante el colesterol total y el LDL; la dosis necesaria para una bajada del LDL del 3–5 % va de 3 a 10 g diarios según el tipo de fibra.
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2026 ACC/AHA/AACVPR/ABC/ACPM/ADA/AGS/APhA/ASPC/NLA/PCNA Guideline on the Management of Dyslipidemia
La fibra forma parte explícita de la recomendación dietética principal de la guía para el LDL.
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Cholesterol-lowering effects of dietary fiber: a meta-analysis
Metaanálisis de 67 ensayos controlados: con 2 a 10 g diarios de fibra soluble, cada gramo bajó el colesterol total 0,045 mmol/l y el LDL 0,057 mmol/l (unos 2,2 mg/dl), con efectos parecidos para avena, psyllium y pectina; sin efecto sobre triglicéridos ni HDL. Los autores calculan que 3 g de fibra soluble de avena (3 raciones de 28 g de copos) bajan el colesterol total y el LDL unos 0,13 mmol/l, un efecto pequeño dentro de lo que se puede comer en la práctica.
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FoodData Central (SR Legacy)
Copos de avena (regular o rápidos, sin enriquecer), crudos: 10,1 g de fibra total, 13,2 g de proteína y 1,1 g de grasa saturada por 100 g, sin colesterol.
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Scientific Opinion on the substantiation of a health claim related to barley beta-glucans and lowering of blood cholesterol and reduced risk of (coronary) heart disease pursuant to Article 14 of Regulation (EC) No 1924/2006
La EFSA también considera establecida la relación causa-efecto entre los betaglucanos de cebada y la bajada del colesterol total y LDL, con al menos 3 g diarios, en personas con colesterol normal o alto.
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Scientific Opinion on the substantiation of a health claim related to oat beta glucan and lowering blood cholesterol and reduced risk of (coronary) heart disease pursuant to Article 14 of Regulation (EC) No 1924/2006
La EFSA concluye que existe relación causa-efecto entre el consumo de betaglucano de avena y la bajada del LDL, a partir de 3 metaanálisis y 19 ensayos; para alegarlo, los alimentos deben aportar al menos 3 g de betaglucano de avena al día, una cantidad que se puede tomar dentro de una dieta equilibrada. La población diana son adultos que quieren bajar el colesterol.
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The effect of oat β-glucan on LDL-cholesterol, non-HDL-cholesterol and apoB for CVD risk reduction: a systematic review and meta-analysis of randomised-controlled trials
58 ensayos aleatorizados (3.974 participantes) de 3 semanas o más: una dosis mediana de 3,5 g diarios de betaglucano de avena bajó el LDL 0,19 mmol/l (IC 95 % −0,23 a −0,14), el colesterol no HDL 0,20 mmol/l y la apoB 0,03 g/l frente al control, con heterogeneidad alta sin explicar.
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Your Guide to Lowering Your Cholesterol with TLC (Therapeutic Lifestyle Changes)
Añadir 5–10 g diarios de fibra soluble puede bajar el LDL un 3–5 %. Cuatro raciones de legumbres cocidas (dos tazas) aportan unos 25 g de fibra total; la fibra conviene aumentarla poco a poco.
Reducir el azúcar añadido, los refrescos, zumos y bollería, y los cereales refinados baja sobre todo los . Tomar más azúcar subió en ensayos los triglicéridos unos 0,11 mmol/l (unos 10 mg/dl), el colesterol total 0,16 mmol/l y el 0,12 mmol/l, con independencia del peso. Tomar fructosa en cantidades altas (15–20 % de las calorías) puede subir los triglicéridos un 30–40 %. La ESC/EAS aconseja que el azúcar añadido no pase del 10 % de las calorías, y menos aún si los triglicéridos están altos o hay que perder peso.
Fuente: European Society of Cardiology (ESC) y European Atherosclerosis Society (EAS). European Heart Journal 2020;41(1):111–188 (traducción oficial: Rev Esp Cardiol 2020;73(5):403.e1–403.e70); American College of Cardiology / American Heart Association Joint Committee on Clinical Practice Guidelines. J Am Coll Cardiol 2026;87(19):2624–2757 (publicada también en Circulation, doi 10.1161/CIR.0000000000001423); American Journal of Clinical Nutrition (Te Morenga LA y cols.) 2014;100(1):65–79 (resumen en PubMed, PMID 24808490); EFSA Panel on Nutrition, Novel Foods and Food Allergens (NDA); NIH National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI). NIH Publication No. 24-HL-5235
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2019 ESC/EAS Guidelines for the management of dyslipidaemias: lipid modification to reduce cardiovascular risk
Un consumo habitual de fructosa del 15–20 % de la energía puede subir los triglicéridos un 30–40 %; el efecto perjudicial de los hidratos se debe sobre todo a los refinados y es mucho menor con alimentos ricos en fibra.
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2026 ACC/AHA/AACVPR/ABC/ACPM/ADA/AGS/APhA/ASPC/NLA/PCNA Guideline on the Management of Dyslipidemia
Con triglicéridos de 500 mg/dl o más el objetivo añadido de la dieta es reducir el riesgo de pancreatitis.
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Dietary sugars and cardiometabolic risk: systematic review and meta-analyses of randomized controlled trials of the effects on blood pressure and lipids
37 ensayos aleatorizados con lípidos (duración mínima 2 semanas): tomar más azúcar frente a menos subió los triglicéridos 0,11 mmol/l (IC 95 % 0,07–0,15), el colesterol total 0,16 mmol/l, el LDL 0,12 mmol/l y el HDL 0,02 mmol/l; el efecto fue más claro cuando el peso no cambió, por lo que no depende del aumento de peso.
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Tolerable upper intake level for dietary sugars
Con ensayos aleatorizados sobre marcadores intermedios, la EFSA ve con certeza moderada una relación causal entre azúcares añadidos o libres y la dislipemia, y concluye que la ingesta de azúcares añadidos y libres debe ser lo más baja posible dentro de una dieta adecuada.
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Your Guide to Lowering Your Cholesterol with TLC (Therapeutic Lifestyle Changes)
Para bajar los triglicéridos, el NHLBI aconseja mantener un peso saludable, hacer actividad física, no fumar, limitar el alcohol y limitar los azúcares y las bebidas azucaradas; una dieta muy rica en hidratos (60 % de las calorías o más) puede subirlos.
Cambiar la grasa saturada (mantequilla, nata, quesos curados, embutidos, carnes grasas, bollería, aceites de coco y palma) por grasas insaturadas (aceite de oliva y otros aceites vegetales líquidos, frutos secos, semillas, pescado) baja el . Bajar la grasa saturada a menos del 7 % de las calorías puede reducir el LDL un 8–10 %, y mantener la reducción al menos 2 años disminuye un 17 % los eventos cardiovasculares. Como referencia, 100 g de mantequilla llevan 51 g de grasa saturada y 100 g de aceite de oliva, 14 g (con 73 g de grasa monoinsaturada).
Fuente: American College of Cardiology (ACC) y American Heart Association (AHA) (Arnett DK y cols.). Circulation 2019;140(11):e596–e646; European Society of Cardiology (ESC) y European Atherosclerosis Society (EAS). European Heart Journal 2020;41(1):111–188 (traducción oficial: Rev Esp Cardiol 2020;73(5):403.e1–403.e70); American College of Cardiology / American Heart Association Joint Committee on Clinical Practice Guidelines. J Am Coll Cardiol 2026;87(19):2624–2757 (publicada también en Circulation, doi 10.1161/CIR.0000000000001423); U.S. Department of Agriculture, Agricultural Research Service; Cochrane Database of Systematic Reviews (Hooper L y cols.) 2020;8:CD011737 (resumen en PubMed, PMID 32827219); EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (NDA). EFSA Journal 2010;8(3):1461; NIH National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI). NIH Publication No. 24-HL-5235
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2019 ACC/AHA Guideline on the Primary Prevention of Cardiovascular Disease
En la guía de prevención primaria de 2019 la recomendación tenía fuerza moderada.
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2019 ESC/EAS Guidelines for the management of dyslipidaemias: lipid modification to reduce cardiovascular risk
La ESC/EAS añade que comer más del 35–40 % de las calorías como grasa suele ir unido a más grasa saturada y más calorías, y que una dieta muy pobre en grasa puede bajar el HDL.
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2026 ACC/AHA/AACVPR/ABC/ACPM/ADA/AGS/APhA/ASPC/NLA/PCNA Guideline on the Management of Dyslipidemia
La guía de dislipidemia de 2026 sitúa el cambio de tipo de grasa dentro de su recomendación dietética principal para los trastornos del LDL.
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FoodData Central (SR Legacy)
Por 100 g: mantequilla con sal, 51,4 g de grasa saturada, 3,3 g de grasa trans (natural) y 215 mg de colesterol; aceite de oliva, 13,8 g de grasa saturada, 73,0 g de monoinsaturada y 10,5 g de poliinsaturada.
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Reduction in saturated fat intake for cardiovascular disease
15 ensayos aleatorizados (56.675 participantes) de al menos 24 meses: reducir la grasa saturada bajó un 17 % los eventos cardiovasculares combinados (RR 0,83; IC 95 % 0,70–0,98; 12 ensayos), y más cuanto más bajaba el colesterol. Hubo que tratar a 56 personas unos 4 años en prevención primaria (53 en secundaria) para evitar un evento. Sin efecto claro sobre la mortalidad total (RR 0,96) ni cardiovascular (RR 0,95). Bajaron algo el colesterol total, el LDL y el peso, sin cambios en HDL ni triglicéridos y sin efectos perjudiciales. Sustituir por poliinsaturada o por hidratos parecen estrategias útiles; con monoinsaturada los datos eran escasos.
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Scientific Opinion on Dietary Reference Values for fats, including saturated fatty acids, polyunsaturated fatty acids, monounsaturated fatty acids, trans fatty acids, and cholesterol
La EFSA propone que la ingesta de grasa saturada y de grasa trans sea lo más baja posible dentro de una dieta adecuada, y una ingesta de grasa total entre el 20 % y el 35 % de la energía.
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Your Guide to Lowering Your Cholesterol with TLC (Therapeutic Lifestyle Changes)
Bajar la grasa saturada por debajo del 7 % de las calorías puede reducir el LDL un 8–10 %; en una dieta de 2.000 kcal equivale a comer unos 16 g menos de grasa saturada al día. El NHLBI señala la grasa saturada como el componente de la dieta que más sube el LDL.